jueves, 12 de marzo de 2015

Entrenamiento sorpresa.

*Tirado en la cama escuchando canciones al azar, palmeo mi estomago decidiendo que hacer en la noche libre, peliculas esta descartado desde que el Plumifero anda por la mansion, cocinar es imposible sin herir suceptibilidades, asi que queda entrenar. Me levanto de la cama, me pongo una sudadera, cambio mis zapatos y camisa y me encamino hacia el gimnasio, para quemar un poco de energia y pasar el rato. De camino, paso por la habitacion de John para poder patear su trasero, pero no lo encuentro. Voy trotando hacia el Gym y a medida que avanzo escucho el retumbar de unos pasos, al entrar en la estancia veo a John Matthew Dne tratando de acabar con la caminadora y sonriendo feliz*
-Hey Bro, es bueno ver como pones en forma tu gordo trasero *Sonrio mientras me acerco a la maquina de al lado*

domingo, 1 de marzo de 2015

"VUELTO A TI" PAM !!!!!



BUTCH DNE.......

El puñetazo me da entre el pómulo y la oreja, dejando un pitído estridente en mi oído acompañado de un fogonazo de luz blanca que me hace perder la visión durante unos instantes, momento que aprovecha el gorila del garito que he ido a visitar esta noche, para rematar con un derechazo en mi hígado que me hace doblar por la mitad. El golpe de gracia lo remata poniendo su rodilla de una forma del todo bestia en mi boca y es aquí donde por fin logra tumbarme el muy cabrón.
De rodillas, escupiendo sangre y por supuesto sin perder mi sonrisa, le miro arrogante.
-Pegas como una maricona - le digo arrastrando las palabras.
Os estareis preguntando cómo he acabado en esta situación, ¿verdad?. Bien. Os lo resumiré brevemente:
Bar de moteros nada recomendable.
Siete tragos de más bailando en mi estómago.
Un comentario poco acertado sobre la acompañante nada agraciada de uno de ellos y... ya está.
La fiesta puede comenzar.
Qué por qué he llegado a esto? Bueno, puede ser el cúmulo de muchas circunstancias. El hecho de que la mujer que creía, era el amor de mi vida me diera la espalda, podría ser una de ellas, o tal vez el hecho de tener que abandonar una nueva vida que creí que era la salvación para la rutina de vida de policía en una ciudad que, por mucho empeño que pongas, no podrás cambiar nunca o... puede que los viejos vicios... los malos vicios, vuelven siempre a tu vida cuando todo a tu alrededor se desmorona.
Así que aquí estoy. Con una herida de navaja en el hombro regalo del novio de la mujer kin kong y siendo apaleado por un barbudo sin escrupulos, que ha encontrado en mi humilde persona, una manera estupenda de reafirmar su virilidad.
El tío se soba la barba incrédulo al ver como me pongo de nuevo en pie, a pesar de que el coctel de borrachera y paliza casi me sentencia como hombre insconciente.
No será este capullo quien logre borrar de un plumazo mi chulería, ni callar mi lengua ávida.
Vuelvo a dejar otro autografo sangriento en la acera escupiendo en el borde de sus botas y me acomodo la corbata, aunque sólo mover mi brazo izquierdo me hace ver las estrellas.
- Es que aún no tienes bastante, gilipollas? - me dice sin creerse lo que ve.
Me encojo de hombros y le sonrío torciendo la boca.
-Si esto es lo que sabes hacer, los dueños de ese garito de mierda están tirando el dinero que te pagan a la basura - le contesto guiñándole un ojo.
El tipo se lo piensa un segundo. Tal vez no sabe si aplaudirme por los guevazos que tengo o simplemente darme el golpe mortal.
Desgraciadamente para mí, opta por la segunda opción y echa el puño hacia atrás. Un puño que en circunstancias normales no tendría problemas para esquivar, pero con la borrachera que arrastro, soy más que una diana fácil esperando el golpe definito, que llega sin un tituveo de su parte partiéndome una de las cejas. Caigo a plomo en la acera de espaldas con un sonido sordo y él apoya una rodilla al lado de mi cabeza. Me agarra de la camisa, levantando la parte superior de mi cuerpo hasta que su aliento a chiles picantes y cerveza me golpea la cara y da por terminada la pelea.
Una verdadera lástima.
Ahora que me estaba calentando.
-No quiero volver a ver tu jeta de pijo por aquí nunca más - me dice serio, soltándome de golpe haciendo que mi cabeza rebote un par de veces en el cemento y, dándose la vuelta, vuelve a entrar en el local.
Me quedo en el suelo un par de minutos, discutiendo conmigo mismo si volver a por más o ir a lamer mis heridas a mi apartamento, y por una vez en mi vida, la parte pequeña y racional de mi cerebro gana la partida.
Me levanto viendo las estrellas por el hombro y comienzo a caminar por la calle arrastrando los pies. Las farolas son los únicos testigos mudos de mi derrota puesto que a estas horas de la madrugada las calles están desierta y me alejo de allí pensando... siempre en lo mismo, siempre el mismo tema...
Antes de continuar, dejadme deciros algo.
Un sabio consejo que comparto con vosotros y que debereis guardar para futuros contratiempos.
Cuando querais escapar de alguien, cuando necesiteis alejaros de eso que temeis o que no quereis tener otra vez en vuestro camino, sólo hay que hacer una cosa.
Y eso no es cambiaros el nombre por Bob y emigrar a Pensylvania a vender hot dogs a los paletos del pueblo, no... lo único que hay que hacer es mantener a esa persona siempre en vuestro pensamiento, pensar en ella las veinticuatro horas del día hagas lo que hagas. Esperar encontrarla en cada sitio que entres, en cada esquina que dobles... y jamás se cruzará en vuestro camino.
Ya sé que parece estúpido pero creerme, funciona.
Y si no mirarme a mí.
Desde que dejé la mansión de la hermandad no me los he quitado de la mente, a ninguno de ellos hasta ahora. Y mucho menos a él...
En este jodido momento en que mi mente se escabulle por la puerta trasera y se pone a meditar en la puta pelea y en dónde puedo conseguir una botella de whisky para seguir la fiesta en casa, en ese instante en que sin querer bajo la guardia... doblo la esquina que está justo al lado del portal de mi apartamento y ahí está.
Mi pasado.
Un segundo de distracción y ese pasado que no quiero volver a vivir, ni con el que debo volver a cruzarme, me está esperando justo al lado de la puerta en forma de silueta vestida de cuero negro fumandose un jodido liado.
Vishous está de espaldas contra la pared, con una bota apoyada en la pared y la mano libre metida en el bolsillo del pantalón. Su mirada está fija en el suelo, pero sé que ha notado mi presencia, incluso antes de que doblara la esquina.
Me paro en seco y la primera reacción es acomodarme el traje y pasar la manga de la chaqueta por la herida de la ceja. Como si pudiera esconder el hecho de que me han dado una buena paliza. Esconderselo a él, sí...
Intento que mi paso sea firme y aguanto la respiración sin darme cuenta.
No es el momento. Ahora no, joder... estoy demasiado cansado y magullado y no estoy preparado aún... aún no...
Saco las llaves para entrar y paso delante de él sin dirigirle una sola mirada. Puede que tenga suerte y sea fruto de la conmoción cerebral.
Sí. Seguro. Sueña, Butch.
Abro la puerta y él no me dice una palabra, aunque le oigo subir las escaleras detrás de mí en silencio. Entro en mi apartamento e intento cerrar la puerta de un empujón, pero su mano enguantada la detiene antes de que se cierre.
De qué coño va el tío éste?
Me doy la vuelta y alzo la mano, indicándole que se detenga.
-No te he invitado a entrar.
V se queda parado, abre más esos ojos cristalínos y lleva su mano desnuda al corazón, comenzando a caminar hacia atrás.
Será cierto lo que he visto en las películas? Será verdad que no puede pasar si...?
Vishous suelta una risotada y, chasqueando la lengua, cruza el salón de dos zancadas mientras un cabreo de dimensiones descomunales crece en mis tripas subiendo hacia arriba por la garganta por dejarme como un jodido gilipollas.
- Serás capullo, poli... voy a empezar a pensar que el whisky te ha dejado sin neuronas sanas.
Llevaba meses sin oír su voz. Esa voz baja, ronca, tan jodidamente masculina... que me hace... Dios...
Llevo las manos a mi cabeza y me tapo los oídos, pero es inútil... sigue retumbando dentro de mí una y otra vez como las ondas que hace una piedra al caer en aguas calmadas.
Lo siento acercarse, está justo a mi lado. Siento el olor de su tabaco, de su propia piel consumiendome, arrastrandome a un prepicio sin fondo al que no quiero acercarme porque aunque en el fondo sepa la razón, no me atrevo a caer en él por miedo.
Sin decir una palabra, me coge del hombro girandome a él y mi cuerpo obedece sin reservas aunque sigo teniendo la mirada clavada en el suelo.
-Te has chocado contra un camión? - pone su mano en mi barbilla intentando ver el destrozo que ese capullo me ha dejado en la cara y para mí el mundo se para con sólo ese contacto superficial.
Aparto la cara de golpe y me separo de él. Necesito espacio y parece que él ocupa cada centímetro de ésta casa.
-No es nada. Qué has venido a hacer aquí? ¿Qué quieres de mí después de tanto tiempo? - Sin querer el tono de mi voz baja unas octavas, como si ya hubiera perdido la batalla antes de pelearla contra él.
V me coge sin miramientos por el codo y me arrastra hasta el baño. Sé que le ha herido que apartara mi cara, asi que no digo nada y le sigo en silencio. Con él, a veces las palabras no son la mejor estragia y menos aún si soy yo quien debe pronunciarlas.
Entramos en el minúsculo espacio y quedamos uno frente al otro, con la parte de atrás de mis rodillas chocando contra el borde de la bañera.
-Sientate.
Nunca he llevado bien eso de obedecer órdenes así por las buenas, así que me quedo tal cual estoy. Ya estoy hasta los cojones de todo este drama y he tenido una noche muy muy larga.
-Que te sientes o te siento - me dice sin variar un ápice el tono tranquilo de su voz, cuando se fija en la mancha y el desgarro que tengo en el hombro.
-Joder... Qué coño has estado haciendo esta noche? Quitate la chaqueta y déjame ver. Ahora.
Suspiro cabreado y tiro de las solapas de la americana hacia abajo.
-Nada que te incumba. Estoy bien. Déjame tranquilo de una puta vez. Quiero ducharme y perder el conocimiento, a solas, sino te importa.
V arquea una de sus cejas y suspirando hunde el pulgar en la mancha de la americana haciendome ver las estrellas.
-Serás hijo de puta... -doy un paso atrás y estoy a punto de perder el equilibrio y caerme dentro de la bañera.
-Venga, poli... joder... -Susurra mientras se aparta el pelo de la frente- Déjame ver y luego me iré, de acuerdo?
Supiro y sin decir una palabra más me quito la chaqueta apretando los dientes. Siento la sangre enfriarse en mi piel a medida que sale de mi cuerpo, arañandome al bajar por mi pecho. La tiro al suelo y detrás de ella va la corbata. La tela de la camisa está pegada a la herida y maldigo, quitándola despacio aunque no sé qué será peor. Ir poco a poco o quitarla de un tirón, como una tirita molesta.
V inspira profundo y se da la vuelta, revolviendo en el armario que tengo sobre el lavabo.
-No estás preparado para curar ni un raspazo, poli... - me dice de espaldas sacando lo poco que tengo para curarme.
-Demos gracias a Dios que uno de los dos ve la vida con más... perspectiva.
Saca un estuche de cuero del bolsillo interior de la cazadora y lo abre en el borde de la bañera.
-Siéntate, anda...
Me dejo caer en el borde de mármol y coge una bola de algodón de color, impregnándola con el líquido de un bote que ha sacado de mi armario. Cuando lo pone sobre la herida suelto una maldición digna de un camionero de ruta.
-¿Qué es eso, joder? Vitriolo?
V asiente serio, arrodilandose a mi lado y comienza a trabajar. El estuche guarda un set de sutura que, visto el trabajo que empeña la hermandad es algo de primera necesidad, y comienza a trabajar sobre la herida.
Mi vista está fijada en los bordes amarillentos de las baldosas del baño pero algo tira de ella y... casi sin darme cuenta, va subiendo hasta donde está mi herida.
Un trabajo feo de cojones pero los dedos de V se mueven hábiles y seguros sobre ella. Me quedo mirando su trabajo durante un par de minutos pero no logro que mi voluntad sea firme y termino alzando mis ojos hasta su cara.
Nunca creí volver a mirar sus ojos... Se habían convertido en un sueño recurrente al que mi mente viajaba cuando dormía y mi yo racional estaba desconectado.
Nunca soñé con la mirada con la mirada limpia de Marissa, pero los ojos de V... el recuerdo de sus ojos es la condena por irme como lo hice... sin avisar siquiera y dejarlos a todos atrás.
Dejarle a él atrás...
Me permito un momento de debilidad y recorro su cara. No hay ceño fruncido ni labios apretados mientras me cose, no... su gesto es tranquilo y no hay una sola vacilación. Absolutamente perfecto. Como todo lo que hace.
Sus labios ligeramente entreabiertos dejan salir su aliento,que me acaricia la piel como el roce de seda y mi cabeza se inclina hacia él sin darme cuenta.
En ese momento Vishous se levanta como un resorte y se pasa una mano por el pelo, respirando profundo.
-Listo. Déjame pasar el vitriolo por la ceja y estarás listo para el siguiente asalto.
Yo no me muevo ni un ápice. Y si antes no podía mirarlo a los ojos, ahora no puedo apartar los míos de ellos. Alzo la barbilla a él y vuelve a sostenerla con su mano desnuda como hizo en el salón, pero ahora no la rechazo. Pasa un nuevo algodón por ella y después de un par de pasadas me levanto, quedándome frente a él, con su mano aún sosteniéndome. Cojo su muñeca en mi mano y nos miramos. El tiempo se detiene y sé que algo se remueve dentro de él, lo noto. Abre la mano y se aleja un paso de mí con la mirada perdida y yo le dejo ir, dejando caer la mía.
-No te preocupes por el hombro, no se notará la cicatriz.
Asiento sin decir una palabra. Por alguna extraña razón él es el único que logra dejarme mudo.
-Entonces... creo que ya es hora de irte - susurro con un hilo de voz.
-Sí, me voy... - me dice serio- pero tú vienes conmigo...

miércoles, 14 de enero de 2015

Mi rey







Estamos en nuestra habitación, Wrath esta desarrollando sus habilidades para cuidar de nuestro hijo. Se que la parte mas mas le gusta es lo de dar al bebe una capa de crema hidratante después del baño.
No recuerdo haber leído de que un bebé terminara durmiéndose por eso. Ni que un macho se tomara tan en serio esa labor.
Mi hellren dice que es para quitarme trabajo. Aunque se que no es cierto. Esa fascinación de mi rey se debe a su falta de visión. Recorre el cuerpo de nuestro hijo tan minuciosamente, descubriendo cada cambio que son tan sutiles que ni yo llego a descubrirlos con la mirada. Como modelando en su mente con arcilla la imagen de su hijo y retocándola cada vez que sus manos recorren su cuerpecito.
Y yo me quedo a su lado, mirándolos fascinada. Viendo la expresión de esfuerzo y determinación de mi hellren. Esa sonrisa traviesa y orgullosa cuando vuelve a confirmar que su hijo es un macho.
La mayor parte del dia.Todavía bulle en mi cuerpo la rabia y las maldiciones hacia la V.E, por todas las trabas y desgracias que planta en nuestra vida.
Pero, este rato, estos minutos, este instante que usa mi rey para retratar a su hijo en su mente, es el que uso para estar en paz. A fin, mi hijo se rinde a la magia que sale de las manos de su padre y termina durmiéndose, feliz y confiado. Seguro y tan despreocupado como debe ser lo un bebé tan deseado y amado como el.
Lo mejor de todo, es cuando Wrath esta profundamente dormido en su cuna. Tal y como, mi rey ha hecho desde que perdió la vista, me dibuja a mi con sus maños mientras hacemos el amor. Disfrute de su tacto, aun mas mientras dibujaba como cambiaba mi vientre cuando nuestro hijo crecía dentro de el.
Por los siglos que me quedan de existencia, se que extrañare esa parte de mi vida. También se que bullirá la rabia y la pena por haber perdido la capacidad de sentir como mis entrañas albergan una vida, como otro corazón late al ritmo del mio. Me destroza saber que no podre darle otro hijo a mi rey. O una niña con sus ojos verdes y su pelo negro.
El destino me ha llenado de pena al confirmarme, que Wrath sera nuestro único descendiente.
Me queda por vivir unos 900 años. Y solo tendré mis recuerdos.
No es justo.
Mi hellren me reclama y sacudo lejos de mi, mis pensamientos oscuro.
Tengo un hijo perfecto y un hellren increíble... Y nada me impedirá disfrutar de ellos.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Noches De Resplandor De Muerte


*Paso las manos por mi cara una y otra vez, confundido, como si cepillando la piel pudiera entender mejor, joder, según las investigaciones policiales de los noticieros humanos, se cuentan 15 muertos, todos por inhalar o ingerir una droga de la que aún no tienen los componentes, que se distribuye en un absoluto secreto por los bares y los clubes, las calles aledañas al IM, lo que no sabe ni la policía de Cadwell ni los reporteros humanos, es que entre esos 15 fallecimientos se cuentan 3 vampiros, tres de los nuestros, miembros de la Glymera, jóvenes que apenas superaron con éxito la transición...Joder! No hizo falta una reunión en el despacho con la Hermandad, esto es un caso urgente y había que investigar a fondo, mientras ajusto mis armas retumba en mi cabeza la voz del narrador del noticiero nocturno:
-Al menos tres de los decesos fueron instantáneos, testigos oculares revelaron a nuestro reportero que parecía que el sol los hubiera consumido desde las entrañas. No hay manera de corroborar esto mediante la policía forense puesto que los 3 cadáveres no llegaron a la morgue, la policía sospecha que se trataba de miembros de alguna pandilla local dado la rapidez con la que se llevaron en específico estos tres cuerpos.
*Paso una mano por mi cabello antes de salir de mi habitación...~"Consumidos por el sol"~ no se mucho sobre química pero la combinación de los componentes de lo que sea que consumieran estos tres vampiros tuvo que ser tan nociva como ingerir sangre del mismísimo Omega...~No, no puede ser, no hay manera, o si?~ Sacudo mi cabeza desechando ese loco pensamiento, ver tanta televisión humana me está inflando la imaginación. Toco a la puerta de Q y B a la hora habitual para salir a patrullar, al no obtener respuesta silbo fuerte esperando, están alarmados como yo pero seguramente la urgencia de investigar fue rebasada y por mucho por la clase de "urgencia" que este par parec
e tener todo el tiempo* 

viernes, 14 de noviembre de 2014

Vacio

Una vez más mi íntima amiga volvía a mi lado, al menos la cabrona no me dejaba ni me olvidaba.
*Me dejo caer en mi habitación trancando la puerta y llevo la botella a mi boca, dando un buen trago*
El dolor al menos trata de disminuir un poco, la sensación de vacío en mi pecho se aumenta con el golpeteo de mi corazón, que de manera burlona me recuerda que aún sigo consciente y que duele hasta el alma, esa que pensé no tenia.
*froto mis ojos cerrandolos un momento en lo qu...e apago la luz de la habitación*.
La oscuridad que me rodea es similar a la que habita ahora en mi corazón, el vacio es indescriptible. La sensación de nunca ser suficiente para él se desborda de mis pensamientos y llena de dolor mi alma.
Por más que haga e intente cambiar, siempre sale lo mismo, el cabron bueno para nada que un día se dejo cautivar por una estrella que iluminó sus días, pero que el con su horrible forma de ser, tapo su cielo y ahora todo nada en oscuridad perpetua.
*suspiro y termino la botella lanzandola a la esquina, donde choca con las otras botellas que van en la noche. *
Joder, aun sigo sobrio.